Según la Ley de Sociedades de Capital, se prevé el derecho de separación de sociedad de capital por falta de distribución de dividendos

El actual artículo 348 bis de la Ley de Sociedades de Capital  (LSC), que prevé el derecho del socio de separación de sociedad de capital, entró en vigor inicialmente el 2 de octubre de 2011. Posteriormente, y debido en gran medida por los posibles efectos adversos en muchas empresas, se suspendió el 24 de junio de 2012 hasta el 31 de diciembre de 2016. Se ha restableciendo dicha aplicación el pasado 1 de enero de 2017, con exactamente el mismo contenido legal que se le otorgó inicialmente en el año 2011.

Es necesario tener presente el objeto de dicho artículo 348 bis, que no es otro que regular el derecho del minoritario a participar de forma efectiva en las ganancias sociales. Y es que, dicho derecho, de acuerdo con la doctrina mayoritaria, únicamente encuentra un sentido práctico en el momento en el que la junta acuerda el reparto de beneficios sociales. Por ende, el artículo objeto del presente análisis supone en sí mismo uno de los instrumentos más efectivos de los que disponen los socios minoritarios para hacer frente al abuso de las mayorías (concretamente la denegación prolongada a obtener cualquier tipo de rendimiento económico de la sociedad), pudiendo así separarse de la sociedad, ya que hasta su entrada en vigor eran los propios mayoritarios quienes ostentaban el poder de decisión con respecto al reparto de dividendos.

No obstante, dicho precepto ha podido dar lugar a situaciones en las que los socios minoritarios han empleado de forma desmesurada el derecho de separación, puesto que se concedía al socio minoritario una postura de fuerza en relación con la toma de decisión del reparto de beneficios. En ocasiones, esto podía conllevar un desequilibrio económico de la sociedad e incluso suponiendo un riesgo para la viabilidad de las propias compañías, quienes se veían obligadas a asignar parte de sus beneficios a dividendos, ante la falta de liquidez en la tesorería.

Con la nueva redacción dada al artículo 348 bis, (a través de la Ley 11/2018, de 28 de diciembre, publicada en el BOE el pasado 29 de diciembre), el legislador prevé que el derecho de separación por falta de distribución de dividendos tenga carácter dispositivo y no imperativo puesto que los socios podrán acordar suprimir o modificar la causa de ejercicio de dicho derecho a través de los estatutos sociales. En este sentido, la nueva redacción dada al artículo 348 bis establece que, dándose las condiciones para ello, los socios podrán ejercer el derecho de separación “salvo disposición contraria de los estatutos”.

No obstante, y a pesar que la Ley 11/2018 incorpora la exigencia en virtud de la cual dicha modificación se deberá llevara a cabo con el acuerdo unánime de todos los socio, permite igualmente que la modificación se acuerde con la mayoría legal  para modificar los estatutos de la sociedad y el voto en contra de un socio, siempre que se reconozca a dicho socio su derecho de separación.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra Política de Cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies